Cómo empezó todo
Hace cinco años, un grupo de artistas y educadores nos reunimos alrededor de una mesa compartiendo una inquietud común: demasiadas personas habían abandonado sus pasiones creativas por falta de tiempo, espacio o confianza.
Vimos cómo adultos talentosos se alejaban del dibujo, la cerámica o la fotografía porque sentían que no eran suficientemente buenos. Queríamos cambiar eso.
Comenzamos con un pequeño taller de cerámica en un espacio compartido. Esperábamos cinco personas y llegaron dieciocho. Todas compartían la misma historia: llevaban años queriendo volver a crear, pero nunca encontraban el momento o el lugar adecuado.
Desde entonces, hemos creado un espacio donde la creatividad no tiene que justificarse. No importa si nunca has pintado o si abandonaste la fotografía hace veinte años. Aquí solo importa que quieras explorar, experimentar y disfrutar del proceso.